ORACIÓN POR NUESTRA TIERRA

El obispo administrador apostólico de Mallorca, Mons. Sebastià Taltavull, invita a la plegaria en estos momentos delicados para la convivencia y la paz.




Consciente del momento que vive nuestro pueblo, he pensado que también lo que tenía que hacer era levantar el corazón a Dios, que es todo amor y justicia, y pedirle que nos ayude a encontrar caminos de diálogo, de buen entendimiento y de paz. Me ha ayudado mucho esta oración del papa Francisco, que es toda una contemplación de nuestra tierra desde Dios.

Os invito a que, si queréis, hoy la recéis conmigo: "Padre nuestro que estás presente en todo el universo y en la más pequeña de tus criaturas, tú que rodeas con tu ternura todo lo que existe, derrama en nosotros la fuerza de su amor para que cuidemos la vida y de la belleza. Inúndanos de paz, para que vivamos como hermanos y hermanas sin hacer daño a nadie.

Padre de los pobres, ayúdanos a rescatar a los abandonados y olvidados de esta tierra que tanto valen a tus ojos. Sana nuestras vidas, para que seamos protectores del mundo y no depredadores, para que sembremos hermosura y no contaminación y destrucción. Toca los corazones de los que buscan sólo beneficios a costa de los pobres y de la tierra. Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa, a contemplar admirados, a reconocer que estamos profundamente unidos con todas las criaturas en nuestro camino hacia tu luz infinita. Gracias, porque estás con nosotros todos los días. Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha por la justicia, el amor y la paz.

Dios de amor, muéstranos nuestro lugar en este mundo como instrumentos de tu cariño por todos los seres de esta tierra, porque ninguno de ellos está olvidado ante ti. Ilumina a los dueños del poder y del dinero para que se guarden del pecado de la indiferencia, amen el bien común, promuevan a los débiles, y cuiden este mundo que habitamos. Los pobres y la tierra están clamando: Señor, tómanos a nosotros con tu poder y tu luz, para proteger toda vida, para preparar un futuro mejor, para que venga tu Reino de justicia, de paz, de amor y de hermosura. Alabado seas. Amén.”