PREMIO AL PROYECTO SOSTENIBLE DEL COLEGIO TONI REAL VICENS EN PERÚ

El CEI Toni Real Vicens atiende a 260 alumnos y alumnas entre 3 y 18 años procedente de familias en situación de extrema vulnerabilidad.




El centro escolar Toni Real Vicens en Trujillo, que coordinan las Franciscanas Hijas de la Misericordia en Perú a través de su obra social MISOL, ha recibido el primer Premio Proyectos Ambientales Sostenibles. El galardón lo otorgan anualmente las autoridades regionales de Trujillo, en concreto la Unidad de Gestión Educativa Local, UGEL 02 La Esperanza, y al cual concurren las instituciones de la región. El centro escolar cuenta con el apoyo de diferentes organizaciones e instituciones, entre ellas, Mallorca Misionera, desde donde además, hace unas semanas se inició una campaña de recogida de fondos a través de la venta de unos agarradores de cocina.

La distinción se ha otorgado por el completo proyecto medioambiental que se desarrolla en el colegio y que incluye acciones de distinta índole: desde la reutilización de las aguas grises, panel solar, biohuerto sostenible, elaboración de compostaje, así como la reducción y reutilización de los residuos sólidos.

Se trata de un proceso a largo plazo que está dando lugar a una profunda reflexión sobre los modelos de producción y consumo dentro de patrones sostenibles. El arduo trabajo diario que supone la aplicación de estas acciones es todo un reto, más teniendo en cuenta el contexto en el que el centro se encuentra enclavado, junto a uno de los basurales a cielo abierto más grandes del mundo, El Milagro.

El CEI Toni Real Vicens atiende a 260 alumnos y alumnas entre 3 y 18 años procedente de familias en situación de extrema vulnerabilidad quienes, además de ver cubiertas algunas de sus necesidades básicas como la alimentación, tienen acceso a una educación que les proporciona perspectivas de futuro y una alternativa al trabajo en el basural.

En este centro, la formación académica se complementa con otra en valores, siendo el cuidado de la ecología y la toma de conciencia sobre la necesidad de proteger el planeta, uno de los fundamentales.

Las hermanas Catalina Vallespir y Concepción García, representantes de la titularidad son las principales impulsoras de esta iniciativa, pionera en la zona, que ahora ha recibido un nuevo estímulo gracias al galardón otorgado.

Además de Mallorca Missionera, colaboran con el centro escolar las asociaciones Algaida Solidaria, "Imagina, una educació per a tots", la familia Real Vicens, Fundación Barceló, ONG Voluntaris de Mallorca, Parroquia San Pablo de Palma, Fundació Bona Llum, Colegio Juan de la Cierva y Fundació Reial Mallorca.