EL MALLORQUÍN LLUÍS F. LADÀRIA YA ES CARDENAL

Le ha sido asignada la iglesia de San Ignacio de Loyola en Campo Marzio.




El Papa Francisco, Sucesor de Pedro, ha creado 14 nuevos cardenales en la Basílica de San Pedro, en la víspera de la solemnidad de los santos Pedro y Pablo. Entre ellos, un mallorquín, el manacorí Lluís F. Ladària Ferrer, actual prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe. En el transcurso de la celebración, le ha asignado la iglesia de San Ignacio de Loyola en Campo Marzio.

El solemne acto ha contado con la presencia de Mons. Sebastià Taltavull, Obispo de Mallorca, que ha encabezado una delegación de mallorquines que se han desplazado a Roma. También han asistido, en representación del Govern, la consellera de Hisenda, Catalina Cladera y, en representación del Consell de Mallorca, la directora insular de Patrimonio, Kika Coll.

Los cardenales de la Iglesia Católica son ahora 226. De ellos, 125 tienen menos de 80 años, y ya no serán una mayoría de europeos (72 son extraeuropeos).

5º Consistorio de Francisco
El Consistorio celebrado este 28 de junio es el quinto consistorio de creación de cardenales que celebra el papa Francisco. Anteriormente, el Pontífice celebró otros consistorios en: febrero de 2014, febrero de 2015, noviembre de 2016, y junio de 2017.

Rito
El Consistorio para la creación de los nuevos cardenales ha comenzado con el saludo litúrgico, oración y lectura del Evangelio. A continuación, el primero de los nuevos cardenales, Louis Raphaël I Sako, se ha dirigido al Santo Padre en nombre de todos y le ha dirigido unas palabras.

Después el Pontífice Francisco ha pronunciado una homilía, dirigida fundamentalmente a los nuevos cardenales: "El Señor nos recuerda una y otra vez –ha dicho el Papa en su homilía– que la única autoridad creíble es la que nace de "ponerse a los pies de los otros para servir a Cristo", ha dicho el Papa en su homilía. Y les ha recordado: "La mayor condecoración que podemos obtener, la mayor promoción que se nos puede otorgar: servir a Cristo en el pueblo fiel de Dios, en el hambriento, en el olvidado, en el encarcelado, en el enfermo, en el toxicómano, en el abandonado, en personas concretas con sus historias y esperanzas, con sus ilusiones y desilusiones, sus dolores y heridas".

Acto seguido, el Papa ha leído la fórmula de creación (en latín) y ha proclamado solemnemente los nombres de los nuevos Cardenales y su Título o Diaconía.

Luego, los nuevos cardenales han profesado la fe, y han jurado ante el Santo Padre sus nuevos títulos. Para ello, cada uno de los 14 neo cardenales se ha aproximado al papa y se ha arrodillado ante él para recibir el birrete cardenalicio, el anillo cardenalicio y la asignación de un Título o Diaconía.

Birrete y anillo
Así, Francisco ha colocado el birrete sobre la cabeza del nuevo Cardenal, y ha dicho, entre otras cosas: "(Esto es) rojo como signo de la dignidad del oficio de cardenal, y significa que estás preparado para actuar con fortaleza, hasta el punto de derramar tu sangre por el crecimiento de la fe cristiana, por la paz y armonía entre el pueblo de Dios, por la libertad y la extensión de la Santa Iglesia Católica Romana".

El Papa ha entregado a los nuevos cardenales el anillo cardenalicio, como "signo de esa dignidad, de solicitud pastoral y de más sólida unión con la Sede del Apóstol San Pedro".

Del mismo modo, Francisco ha asignado a cada Cardenal una iglesia de Roma ("Título" o "Diaconía"), como signo de su "participación en la atención pastoral del Papa por la ciudad". Por último, el Pontífice ha entregado a cada uno la Bula de Creación de Cardenales, asignado el Título o Diaconía e intercambiado el "abrazo de paz" con los nuevos miembros del Colegio Cardenalicio.