SENCELLES REAFIRMA LA SECULAR DEVOCIóN A SANTA ÁGUEDA

Es abogada de los agricultores y todas las personas que se dedican a las tareas del campo, y aquellas que sufren las dolencias del cáncer de pecho Santa Águeda.




Un vez más Sencelles ha celebrado, con todo tipo de muestras festivas, a su patrona Santa Águeda. Cada año, el 5 de febrero, se presenta una nueva oportunidad en la que este pueblo del corazón de Mallorca puede reafirmarse en su secular devoción a la virgen y mártir siciliana. Hicieron su paseíllo acompañada de gaitas, el Ayuntamiento, el juez de Paz y los obreros de Santa Águeda. Presidió la celebración eucarística Mn. Baltasar Amengual. El predicador, durante el sermón, recordó la tradición que cuenta como Santa Águeda se convirtió patrona de Sencelles, después de que los antepasados ​​se lo atribuyeran la gracia abundante de la lluvia que hizo superar los trances de una horrible sequía. También quién era esta virgen natural de Catania (Sicilia) que fue merecedora de la palma victoriosa del martirio, y terminó rezándole que extendiera su benévolo velo protector sobre todo Sencelles y todos los que se lo tienen devoción. En el momento de la Oferta, con la procesión de la reliquia de la santa y su veneración, el pueblo renovó el voto inmemorial que le hicieron los antepasados ​​de celebrarla durante todos los tiempos. En este momento se volvieron a cantar de nuevo los Gozos en loor de Santa Águeda, Patrona de Sencelles (letra de Mn. Joan Roig, pbro, música del P. Francesc Batle, TOR) que se estrenaron el año pasado. Una vez terminada la celebración de la Eucaristía, como de costumbre se hizo la visita espiritual a la capilla de Santa Águeda invocando su intercesión por Sencelles, sus autoridades y toda la población. Es abogada de los agricultores y todas las personas que se dedican a las tareas del campo, y aquellas que sufren las dolencias del cáncer de pecho Santa Águeda.

Seguidamente, en la Casa de Cultura se celebró el acto solemne de declarar Don Sebastià Molinas Amengual (1849-1917), Hijo Ilustre de la Villa. Este destacado personaje de la historia sencellera, sobrino del reconocido rector Juan Molinas, fue un insigne benefactor de la Parroquia, del Convento de la Caridad y de todo el pueblo de Sencelles. La fecha para realizar esta acto no fue elegida al azar. Se hizo coincidir con la fiesta de Santa Águeda, de la que Don Sebastián fue obrero los últimos treinta años de su vida.