II DIADA DIACONAL DE LA DIóCESIS DE MALLORCA

Doce diáconos celebraron la festividad de su patrón, San Francisco de Asís, con la Eucaristía en la Seu.




El 4 de octubre se celebró la II Diada Diaconal de la Diócesis de Mallorca. El Obispo reunió en la Seu los diáconos de la Diócesis para celebrar su patrón, San Francisco de Asís, junto con sus mujeres y sus hijos. Doce diáconos participaron de la Misa dominical, concelebrada por el Decano-Presidente del Capítulo, Mn. Josep Adrover, Vicario General, diez canónigos y dos presbíteros diocesanos.

Texto de Joan Carles Thomas, diácono y miembro del consejo asesor en el área para el Diaconato Permanente:

El pasado día 4 de octubre, festividad de San Francisco, diácono, se celebró en la Seu el segundo encuentro diaconal de la diócesis.

En este encuentro celebrado con una eucaristía presidida por nuestro obispo Sebastià, se dio inicio al curso que desarrollan los diáconos a las diferentes parroquias y tareas encomendadas por el Obispo. A esta celebración se reunieron conjuntamente los ordenados, los candidatos y sus familias para dar gracias por el don de la vocación y del llamamiento del Señor a ser servidores.

El año pasado se dio inicio a esta jornada inspirada y promovida por el obispo Sebastià con la intención de dar a conocer más la figura del diácono permanente y dedicar este día especial a convivir entre todos y a invitar en toda la diócesis a compartir un momento de plegaria, de formación, de amistad.

El diaconato a la diócesis con este acto también quiere hacer presente su espíritu de servir a los más vulnerables, a los más necesitados en este tiempo de pandemia.

El diácono es un ministro ordenado que forma parte de la jerarquía eclesiástica, forma parte del clero. Es una persona al servicio de la Iglesia y de los más necesidades para ser signo vivo de Cristo Servidor. Ejerce su tarea pastoral en el lugar donde el Obispo le encomienda y la desarrolla bajo un triple ministerio:

Dentro de la Caridad (Sostiene y anima obras sociales para la promoción integral de la persona, sirviendo en los ámbitos de la acción social: pastoral penitenciaria, de la salud,…).

Dentro de la Palabra (Preside la celebración de la palabra, proclamando la palabra de Dios y si procede, exhorta al pueblo y predica la Homilía. Anima la catequesis en todos sus niveles. Promueve y sostiene actividades apostólicas con los laicos. Es el encargado de proclamar el evangelio y las plegarias a la eucaristía).

Dentro de la Liturgia (Asiste durante las celebraciones litúrgicas al Obispo y a los presbíteros. Administra solemnemente el bautismo, la comunión, lleva el viático a los enfermos, asiste a los matrimonios y los bendice en nombre de la Iglesia, preside las exequias, puede bendecir, hace celebraciones de la palabra, hace celebraciones exequiales, y puede administrar una parroquia. Preside su comunidad por delegación del rector).

En definitiva, celebrar esta fiesta diaconal con la ayuda de la intercesión de San Francisco, nos tiene que hacer ver que el diácono es un hombre con vocación, llamado por la iglesia para servirla desde el compromiso con el Evangelio. Que la vive y la celebra siempre en la comunidad, desde su ministerio eclesial y específico, diaconal.