"LA PORTERÍA DE MONTESIÓN, ESPACIO DE SANTIDAD"


27 de octubre de 2017. 08:50h.

El artículo semanal del obispo administrador apostólico de Mallorca, Mons. Sebastià Taltavull.



Nadie lo habría imaginado. ¿Lo saben los alumnos que cada vez que atraviesan la puerta principal del Colegio de Montisión pasan por un espacio de santificación? Quería ser jesuita y lo tenía difícil, hasta que fue admitido con prevención para alguien decirle que un día podía ser santo. Y lo fue. San Alonso Rodríguez. Hoy podemos decir de este religioso que todo él era disponibilidad y entrega al trabajo silencioso que se le había encomendado de atender la portería del colegio. "¡Ya voy, Señor!", decía. Este "Señor" era Jesús y toda persona —niño, joven o persona mayor— que debía recibir, acoger y atender.

¿Cuál es el secreto de su vida? Vive la experiencia de la fuerza interior y del consuelo que le da la amistad con Jesucristo. Lo vive después de largos años de paciente investigación, encajando las negativas, enfrentándose a dificultades familiares y laborales, lleno de inquietudes religiosas que no encontraban salida, pasando por la pobreza que lo hace mendigar. En su vida se realiza lo de "dejaos robustecer por el Señor y por su fuerza poderosa... Así seréis capaces de resistir y manteneros firmes hasta la victoria final" (Ef 6,10.13). Alonso cree en esta fuerza como capacidad que le viene del Señor.

Todo esto es posible porque se ha decidido de forma radical a hacer la voluntad del Señor y decirle: "Te prometo que nunca más en mi vida haré mi voluntad, haz de mí lo que quieras". Es calcado de Jesús cuando ora al Padre: "que no se haga mi voluntad, sino la tuya". Lo vive tan intensamente que su humildad se transforma en acogida, en bondad, en buen trato. En cada persona que entra por la puerta ve a Jesucristo. y la gente ve en él a un ángel, siempre atento, disponible, caritativo, obediente, pobre, discreto.

Y todo ello, proveniente y llevado a la oración. El resultado es una vida hecha Evangelio, al estilo de Jesús. El papa Francisco le tiene una gran devoción, tanto, que hace unos años se desplazó a Mallorca para orar ante su sepulcro. Haréis bien ir a visitarlo y orar un rato.


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