SAN ÓSCAR ROMERO Y SAN PABLO VI: "UN HIMNO A LA ALEGRÍA ENTRE LA PERSECUCIÓN Y LA DIFICULTAD"


23 de octubre de 2018. 16:51h.

Fieles y sacerdotes recordaron estos dos "grandes gigantes eclesiales y sociales, testigos del Vaticano II".



Mallorca celebró la canonización de Pablo VI y Mons. Óscar Romero con una misa de acción de gracias en la Iglesia de Montesión este domingo 21 de octubre. Fieles y sacerdotes recordaron estos dos "grandes gigantes eclesiales y sociales, testigos del Vaticano II".

La celebración fue presidida por el obispo de Mallorca, Mons. Sebastià Taltavull. En su homilía, recordó las proféticas palabras pronunciadas por Óscar Romero pocos días antes de ser asesinado, dirigidas a "los hombres del ejército", concretamente a "las bases de la Guardia Nacional, de la policía y de los cuarteles": "Hermanos, son de nuestro mismo pueblo. Matan a sus mismos hermanos campesinos. Y ante una orden de matar que dé un hombre, debe prevalecer la ley de Dios que dice: No matar. Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia, y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado. La Iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación". Palabras que, afirmó Taltavull "ayudan a rehacer aspectos de nuestra vida, para ser servidores de nuestro pueblo, cada uno desde la situación en que es llamado".

También hubo palabras para San Pablo VI quien afirmaba que "es precisamente en medio de sus dificultades cuando nuestros contemporáneos tienen necesidad de conocer la alegría, de escuchar su canto". Una invitación, por tanto, a entonar un himno a la alegría entre la persecución y la dificultad. Pablo VI "nos invita a regresar a las fuentes de la alegría, que son el encuentro con él, la valiente decisión de seguirlo, el placer de dejar algo para seguir su camino". Así lo hizo él, siguiendo el ejemplo del apóstol de quien tomó el nombre: "Gastó su vida por el Evangelio del Cristo, convirtiéndose en testigo con el anuncio y el diálogo, profeta de una Iglesia extrovertida que mira a los lejanos y cuida a los pobres".

El papa Francisco presidió la Santa Misa con el rito de canonización de siete beatos. Entre ellos, el Papa Pablo VI y Mons. Óscar Romero, dos sacerdotes, un joven laico y dos religiosas, el pasado domingo 14 de octubre, en la Plaza de San Pedro en el Vaticano.


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