REINAUGURACIÓN DEL COMEDOR SOCIAL DE INCA


28 de octubre de 2018. 18:35h.

La reforma supone una mejora de todas las instalaciones y la incorporación de un nuevo recurso de vivienda.



  El Comedor Social de Inca, Sor Isabel Bonnín, ha sido remodelado íntegramente durante el 2018 para adaptarse a la normativa sanitaria y de accesibilidad, una mejora de todas las instalaciones para garantizar un servicio a las más de 100 personas que diariamente pasan por este espacio abierto los 365 días al año.

Las obras han supuesto una reforma integral de la cocina, con materiales, espacios e instrumentales nuevos, así como los servicios complementarios, lavanderías, baños y duchas para limpieza personal que se ofrece a todas las personas que necesiten esta asistencia.

Las mejoras incluyen la reforma del primer piso del Comedor donde se ha diseñado un nuevo espacio para dar un nuevo recurso habitacional puente para personas en proceso de inserción y normalización social. Además quiere dar respuesta a la dificultad habitacional de la zona en un momento de emergencia.

  El Comedor Social de Inca nació en 1994 desde las parroquias y con la presencia desde el primer momento de Sor Isabel Bonnín, monja franciscana, junto al rector, Jaume Puigserver. Ambos estuvieron al frente de este proyecto con el objetivo de cubrir las necesidades más básicas de una parte de los residentes de Inca.

Isabel Bonnín fue el alma del proyecto durante muchos años, fue cocinera, coordinadora del proyecto y la persona que mantenía los contactos con las diferentes entidades que colaboraron con la iniciativa, siempre de forma voluntaria. Desde las Parroquias y desde Cáritas Mallorca han querido reconocer su figura en favor de los más desfavorecidos poniendo su nombre al Comedor Social de Inca.

El proyecto del Comedor ha ido creciendo y se ha ido profesionalizando con el tiempo con la contratación de 6 cocineros, y con la última incorporación de un jefe de cocina, un organigrama que se complementa con la red de voluntarios implicados en el día a día que llega a 90 aproximadamente durante todo el año, 22 de los cuales participan semanalmente de forma periódica y los otros los fines de semana y festivos. La presencia del voluntariado se hace imprescindible para que el proyecto del comedor sea una realidad.

Durante este periodo de obras, la comida se ha continuado ofreciendo a través de la contratación de un catering que las trabajadoras y voluntarios repartían a las familias y demás personas del servicio. Hasta el 31 de septiembre, se han servido 875 comidas, a un total de 150 personas. El perfil del participante son familias españolas, muchas con menores. Un 12% son personas mayores, un 10% son personas solas, y un 8,6% son personas con problemas de salud mental y otras enfermedades invalidantes. Para estos dos grupos últimos en especial, el comedor quiere ser también un espacio de relación y de referencia para su equilibrio y estabilidad social.

El servicio del Comedor es una iniciativa que se coordina desde el Programa de Cáritas de Acción de Base de la Part Forana, y que ha servido para fortalecer la relación con los otros proyectos de la entidad. La coordinación también se establece con los servicios sociales municipales, y con la colaboración de otras administraciones públicas y entidades privadas.

El Comedor Social de Inca es un espacio cedido por los dos propietarios del edificio, las monjas Franciscanas y Pedro Pascual, un acuerdo de cesión que se prorrogará por 10 años más.


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