Los diferentes movimientos presentes en la Iglesia de Mallorca se reúnen para celebrar la Vigilia del Corpus


25 de junio de 2019. 16:24h.

El rezo de vísperas con exposición del Santísimo fue presidido por el obispo de Mallorca.



Un año más los diferentes movimientos presentes en la Iglesia de Mallorca han celebrado juntos la Vigilia del Corpus. Convocados por el obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, unas 250 personas pertenecientes a 14 carismas diferentes se reunieron el pasado sábado 22 de junio en una vigilia de comunión y oración ante el Santísimo. Al igual que el año pasado, el lugar elegido fue la capilla del Seminario Nuevo, que se llenó por completo. El lema escogido este año ha sido una cita del Evangelio de San Juan: "Permaneced en mí, y yo en vosotros", que guió toda la celebración. La vigilia comenzó con una procesión, encabezada por los sacerdotes asistentes y el obispo llevando el Santísimo, y seguida por dos miembros de cada movimiento que llevaban en las manos unos cirios, que depositaron a los pies del altar. Cerraba la comitiva un grupo de niños que habían participado de una catequesis previa sobre el significado de lo que se iba a celebrar. Después de la exposición se inició el rezo de vísperas, que estuvo guiado por lectores de los diferentes movimientos, mientras otros acompañaban la oración con un amplio repertorio de cantos litúrgicos.

En la homilía, el obispo de Mallorca destacó que este encuentro siempre ha sido un momento muy entrañable, en el que "personas de diferentes movimientos se convierten en una única familia" y señaló que "en estos momento la Iglesia de Mallorca se siente muy reforzada". El obispo animó a los asistentes a tener aún más presencia en las parroquias y salir del grupo para hacer misión en otras zonas de Mallorca para ayudar a fortalecer la vida cristiana de otras comunidades. Y les recordó que la realidad actual de la Iglesia de Mallorca requiere una importante participación de los laicos para continuar anunciando el Evangelio en todos los rincones de la isla. Una acción que, recordó el obispo, debe partir siempre del reconocimiento de la presencia de Jesús en la oración personal y comunitaria. Y concluyó invitando a "pensar en personas concretas a quien puedo hacer llegar a Jesús".

Los asistentes a la Vigilia tuvieron un gesto de amor fraterno aportando un donativo para financiar un programa de Cáritas de apoyo a la vivienda, una necesidad social que va en aumento. También colaboraron en un proyecto del grupo Hakuna para Malawi. La vigilia acabó con una cena de hermandad en el patio del Seminario Nuevo, un momento que sirvió para fortalecer la comunión como una única familia de la Iglesia de Mallorca.


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