"Vidas exiliadas: Refugiados hoy"


11 de septiembre de 2019. 11:55h.

El jesuita, Pau Vidal, impartió ayer tarde una conferencia en Palma sobre la situación actual de los refugiados en el mundo.



La vida de los refugiados, su realidad diaria, los datos reales de acogida en los distintos países y el compromiso como ciudadanos ante esta situación han sido algunos de los contenidos de la conferencia pronunciada por el jesuita Pau Vidal en Palma, en el Colegio Monti- sion, una charla organizada por los Jesuitas en Mallorca con la colaboración de Cáritas Mallorca donde asistieron más de 50 personas.

Los países más empobrecidos: países de acogida
Al inicio de la conferencia, el misionero apuntó varias cifras sobre el número actual de migrantes y refugiados en todo el mundo. Según la Organización Internacional para la Inmigración, en la actualidad hay 258 millones de personas en todo el mundo que pueden ser consideradas migrantes, de las que 70,8 millones son personas desplazadas forzosamente, y de esta cifra, 25,9 millones son refugiadas. Sólo 3,6 millones han podido pedir asilo político, porque la gran mayoría de la gente, cuando emigra, no tiene conocimiento de la posibilidad de pedir asilo.

También apuntó que en 2018 hubo 13,6 millones de personas más desplazadas. Esto significa 36 mil personas que huyen cada día de su casa.

Los lugares donde se producen más desplazamientos son países con conflictos bélicos como Siria, Afganistán, Sudán del Sur, República Democrática del Congo, República Centroafricana, Somalia y Eritrea. Dentro de esta realidad, Pau Vidal destacó que los principales países de acogida son Turquía, Pakistán, Uganda y Líbano.

España acoge a un total de 20.457 refugiados, un 0,04% de la población total del país. Alemania tiene 1,2% de refugiados mientras que el Líbano tiene de su población un 15,6% de refugiados. La Comisión Española de ayuda al Refugiado apunta que el 85% de los refugiados son acogidos por los países más empobrecidos, unos datos que chocan con el mensaje de miedo que transmiten algunos políticos de la extrema derecha europea.

Por ello, ante estos datos, Pau Vidal criticó el mensaje de la Unión Europea de la llegada en masa de refugiados en Europa, ya que se trata de un mensaje erróneo y falso, dijo, y que realmente lo que hay que hacer es un mejor reparto de los número de refugiados entre los diferentes países, ya que si no se producirá una situación insostenible.

Para luchar contra estos mensajes de rechazo hacia el migrante, el jesuita reclamó impulsar la cultura de la hospitalidad, visibilizar alternativas para cambiar el sistema actual capitalista de acumulación de bienes y apostar por un mejor reparto. Entidades como Cáritas y otras instituciones son espacios para intentar crear un mundo mejor y más justo, pero es un cambio que necesita tiempo, añadió.

Testimonio de vida
Durante la conferencia también se escuchó el testimonio de Rokhaya Pouye, una mujer nacida en Senegal que emigró y llegó a Mallorca en 2009, tras huir de su país dos años antes donde la habían obligado a casarse a los 9 años y donde tuvo una hija a los 15. Llegó en patera a Tenerife, dejando dos hijos con sus padres y posteriormente llegó a Murcia. Se quedó en Mallorca, donde ha luchado durante todo este tiempo para salir adelante. Siempre ha querido aprender y por eso hizo varios cursos de cocina impartidos por Cáritas, un ámbito que siempre la había interesado porque ya cocinaba con su madre en Senegal. Esta formación, junto con su actitud de superación, le ha servido para ser contratada en el ámbito de la restauración con contrato fijo. Rokhaya pudo reagrupar a su hija mayor y está pendiente de poder reagrupar el hijo pequeño. Ahora ha formado una nueva familia y, a pesar de todas las adversidades que ha sufrido, está contenta de su proceso migratorio y de poder dar a su hija la oportunidad de escoger su camino.

Testimonios como el de Rokhaya, o el de otras personas que se superan día a día en los campos de refugiados de Sudán del Sur, donde Pau Vidal ha vivido los últimos 6 años, muestran una realidad de esperanza y nos mueven a mirar la realidad de las migraciones con otros ojos. Recordando que la historia de la humanidad es una historia de migraciones y que Jesús de Nazaret fue un refugiado político, Pau Vidal finalizó la conferencia animando a trabajar la acogida desde los espacios más próximos: En casa, en el barrio, en las parroquias, en el trabajo... sin dejar de lado el reclamo a los representantes políticos de una gestión más humana y equitativa de los flujos migratorios.


1 COMENTARIS
  1. "... el mensaje de miedo que transmiten algunos políticos de la extrema derecha europea". Claro, claro...la culpa es de eso que los rojos y los progres llaman "extrema derecha". El problema es que los que se pasan la vida insultando a esa supuesta extrema derecha son, en realidad, extrema izquierda que, por una parte, pretenden destruir el modo de vida tradicional de la civilización occidental mediante la inmigración masiva procedente de países que no tienen nada de civilizados y, por otra parte, no están dispuestos a poner ni un céntimo para sufragar los gastos que ocasiona esa inmigración que tanto parece gustarles (ya se sabe: el tan manido recurso a "que paguen los ricos"). Cuánta hipocresía y demagogia por parte de la izquierda y de la progresía en general, a la que, por desgracia, no es ajena una buena parte de la Iglesia Católica.