Profesión solemne de un mallorquín en el Monasterio de San José de Claraval


14 de octubre de 2019. 18:58h.

En Flavigny, Francia.



Día 12 de octubre, festividad de la Virgen del Pilar, se celebraron los votos perpetuos del sacerdote mallorquín Mn. Jaime Seguí Magenis, hoy Padre Felipe María. Esta celebración se desarrolló en Francia, en concreto en la abadía benedictina de San José de Clairval (Flavigny-sur-Ozerain). El Padre Felipe María recibió la formación en el Seminario de Mallorca y se ordenó el 21 de octubre de 2007. Después de servir a la Diócesis, primero en las parroquias de San José Obrero (Palma), y después en la antigua unidad de pastoral de Sineu, Llubí, Sencelles y Costitx, en el año 2012 partió hacia esta abadía benedictina tradicional para iniciar un comprometido, sacrificado y largo proceso de incorporación a la vida contemplativa, como miembro de una numerosa comunidad de monjes. Siete años después, este proceso ha culminado con una hermosa celebración litúrgica, en donde se han hecho especialmente presentes su madre y su hermano, y, en representación de la Iglesia de Mallorca, su condiscípulo Mn. Jaime Mercant, Mn. Josep Jaume Cañellas y Mn. Ricardo Ramos.

Durante la Misa, el Padre Felipe María emitió los votos perpetuos según la Regla de san Benito, es decir, los votos de estabilidad, de conversión de costumbres y de obediencia. El voto de estabilidad significa que el Padre Felipe María queda vinculado de forma estable a la comunidad concreta de la abadía donde ha celebrado los votos. El voto de conversión de costumbres expresa la renuncia al mundo y el firme compromiso de fidelidad de seguir la regla de san Benito. Finalmente, el voto de obediencia lo debe al padre abad del monasterio.


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  1. Debido a la gran distancia existente, muchos han sido los que no han podido asistir a esta celebración, pero, asimismo, Felipe María ha recibido las felicitaciones y las plegarias de muchas personas, entre las que destacamos las del Cardenal Luís Ladaria; las de Mons. Jesús Murgui, obispo que lo ordenó; y las de Mons. Antoni Vadell, antiguo formador suyo. Aunque el Padre Felipe María haya dejado de estar vinculado canónicamente a la Diócesis de Mallorca, podemos decir que, gracias a él, nuestra Iglesia local está ligada, en comunión de oraciones, a la abadía de Flavigny, lo cual supone una riqueza espiritual para todos nosotros. Enhorabuena Jaime! Que Dios te bendiga!