Testimonio desde la misión diocesana de Burundi en tiempos de dificultad


22 de abril de 2020. 08:00h.

Jaume Obrador es, actualmente, el único sacerdote diocesano de Mallorca presente en tierras de misión.


Jaume Obrador es, actualmente, el único sacerdote diocesano de Mallorca presente en tierras de misión. Desde Burundi, África, la situación que atraviesa actualmente Mallorca les hace sufrir: No poder celebrar la Semana Santa ni ir a misa, no poder estar al lado de los enfermos y ni decir adiós a los familiares que se van. En Italia han muerto más de sesenta sacerdotes que servían a los enfermos y sus familiares. Médicos y enfermeras que trabajan sin descanso y asumiendo muchos riesgos: "Todo esto nos rompe el alma y rezamos por ellos y por todos vosotros". Nadie habría podido imaginar que llegara esta dramática situación que afecta prácticamente a toda la humanidad.

En Rabiro, Burundi, siguen haciendo vida normal. Han celebrado la Semana Santa como otros años. En la Misa Crismal participaron cerca de doscientos sacerdotes. En la Vigilia Pascual —quizás la celebración más emotiva del año—, ha habido 223 catecúmenos que han recibido el bautismo. Y el programa de primeras comuniones y confirmaciones sigue. Hace un mes que siguen medidas preventivas: antes de entrar en la iglesia todo el mundo se lava las manos, no se dan la paz y tratan de estar a un metro de distancia en las confesiones y otros.

Los medios de comunicación nacionales han informado de que en una barriada rural de la capital, Bujumbura, había cinco casos. Uno de ellos ha muerto. No se ha sabido de más casos. Si la enfermedad se esparce intentarán ayudar a la gente como puedan: acompañándolos, alimentándolos y protegiendo al resto de familiares. "Aprovechamos desde Burundi para agradecer a tanta gente de Mallorca que ora por nosotros y nos ayuda de tantas maneras", concluye.


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