Fiesta de san Miguel en Calonge


30 de septiembre de 2020. 12:00h.

El obispo Sebastià Taltavull presidió la Misa el 29 de septiembre en el municipio de Santanyí



El obispo de Mallorca, Mons. Sebastià Taltavull presidió la Eucaristía con motivo de la fiesta de san Miguel en Calonge, en el municipio de Santanyí, el pasado 29 de septiembre. El rector de las parroquias del término de Santanyí, Mn. Bartomeu Villalonga, el vicario general, Mn. Josep Adrover, junto con Mn. Bernat Nadal y Bartomeu Clar, CR concelebraron la Misa. La celebración tuvo lugar en la plaza del pueblo para garantizar el cumplimiento de las medidas sanitarias y de aforo a causa de la pandemia del Covid-19.

El Obispo en la homilía habló, precisamente, de la situación que vivimos: "Nos encontramos en una situación difícil, de lucha. Debemos poner nuestra confianza en Dios. Los mensajes que recibimos de san Miguel arcángel es que Dios nos protege y nos ama.

Los arcángeles aportan mensajes con mucho significado. En hebreo, Miquel significa 'quien como Dios', nos viene a decir que no hay nadie más grande que Dios. Gabriel significa la 'fuerza de Dios' y Rafael, la 'medicina de Dios', el que cura. "En estos momentos es importante oír estas expresiones, nos dicen claramente que Dios lo es todo, que nadie puede más que él para vencer el mal, nos dicen que Dios es nuestra fuerza y ​​nuestra medicina, en este tiempo que todo el mundo se ve afectado por la pandemia ", explicó el Obispo.

San Miguel es el origen de la lucha y la victoria. Los ángeles son signos de la presencia del amor de Dios. "Por eso la palabra de Dios los presenta como protectores del pueblo, embajadores de Dios en la Tierra. Cuando decimos Miquel decimos 'quien como Dios' en el sentido de decir: Dios nos protege, nos defiende, es más fuerte que este mal, que la enfermedad que padecemos en todo el mundo ".

Cuando ocurren desgracias muchas personas piden: ¿Por qué existe este mal? Dónde se Dios cuando pasa esto? Dios no es el problema, es la solución. "Y la solución la encontramos en las personas que ayudan, que trabajan para evitar el mal, para acompañar a los que más lo necesitan. En el caso de la pandemia que vivimos, la gente de los hospitales, residencias, casas... al lado de los enfermos: esto es Dios quien acompaña. Todos los voluntarios y ayudantes y solidarios con los demás: es Dios quien ayuda a través de estas personas. Las autoridades, instituciones, profesionales sanitarios: es Dios quien se hace presente a través de ellos. Dios no es el causante del mal, sino quien nos da capacidad para vencerlo ", concluyó Mons. Sebastià Taltavull.


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